¿La “perfección”,  el “fracaso” existen realmente?

Nos educan diciéndonos que nos esforcemos por conseguir la perfección. ¿Cómo podemos conseguir algo tan confuso? Todo está en continuo movimiento, en continuo cambio. ¿Cómo puedes alcanzarla cuando la perfección esta precisamente en ese perpetuo y maravilloso movimiento de cambio?

Somos seres eternos y a lo largo de toda nuestra vida en cuerpos de carbono y dentro de esta realidad dual de la tercera dimensión en la que estamos inmersos, resulta que contemplamos algo que llamamos “fracaso” cuando las cosas no salen “perfectas” como lo planeamos, sin embargo hemos de empezar a entender que el único error que podemos cometer en la vida, el único “fracaso” es limitar nuestra experiencia de vida con el miedo y no intentarlo.

Hemos de tomar consciencia y aceptar que detrás de toda situación existe una inmensa sabiduría. La pregunta no es ¿Por qué me pasa esto, que he hecho mal? Sino ¿Para qué se ha producido esta situación, que debo aprender?

¡Solo será un “fracaso” si yo así lo creo!

En realidad lo que llamamos fracaso es una gran oportunidad para empezar de nuevo con más inteligencia.

Estamos  aquí para conciliar la sabiduría y aplicarla en nuestra vida y experimentar todo lo que nuestra alma necesite para poder realizarse en la sabiduría. Y para eso, debemos eliminar de nuestro ser toda creencia dogmática, toda práctica ritualista, y ser ilimitado en nuestros procesos de pensamiento. Si deseamos libertad de expresión ilimitada, un cuerpo sano,  la paz y la alegría de ser; hemos de saber que la vida que estamos viviendo es completamente ilimitada. Cuando sepamos eso, en eso nos convertiremos; porque cualquier cosa que deseemos y cualquier cosa que aceptemos como verdad en nuestro ser, así será. Esta es la única ley que necesitamos aceptar.

Vive y sé feliz. Ese es el camino que te lleva directo a la sabiduría del creador. Pues cuanto más feliz y dichoso seas dentro de tu precioso y divino ser, más cerca estarás de alcanzar la  armonía con toda la vida.

Texto inspirado en el libro blanco de Rathma.