Cuando acudes a la consulta del médico o de un terapeuta es porque el camino por el que estas llevando tu vida, te conduce al estado poco agradable o incluso desagradable en el que te encuentras (dolor físico o emocional, sobrepeso, adicciones,…).

¡Está claro que no lo estás haciendo bien, sino no buscarías ayuda!

Ahora bien, esta persona a la que vas en busca de ayuda te va a enseñar que hay otro camino que es el adecuado y que si lo sigues, tu vida mejorara. Pero está claro que este profesional te está enseñando que existen otras formas de vivir, pero que eres tú y solo tú el que tiene el poder de vivir de una manera saludable o seguir como estabas y por supuesto sin mejorar nada.

Evidentemente cambiar de hábitos no es una tarea fácil, pero si enfocamos nuestra voluntad en ello, podemos conseguirlo, aunque siempre nos sentiremos atraídos por nuestra zona de confort (que casi siempre es la menos confortable), pero que es la que conocemos porque es lo que hemos hecho toda la vida….

¡Y por eso estamos como estamos!

Nadie puede “sanarnos” si nosotros no queremos. Tenemos que hacernos responsables de nuestra salud. No importa a que especialista, terapeuta, eminencia hayamos acudido, porque de todo lo que nos recomiende, somos nosotros los que tenemos el poder de llevarlo a cabo. Somos nosotros los realmente poderosos con nuestras decisiones.

Cuando deseamos sinceramente cambiar, pero hay algo más allá de nuestra voluntad que nos lo impide. Ahí es donde interviene le efectividad de la hipnosis, desde ese lugar donde están todos esos hábitos aprendidos desde pequeños que hemos almacenado en nuestro inconsciente.

Ahí es donde la hipnosis nos ayuda a reforzar nuestra voluntad ya sea para deshacernos de una adicción como puede ser el tabaco, cambiar una forma de comer inadecuada que nos lleva a la obesidad (ver Banda Gástrica Virtual) o para ir al origen, en busca de respuestas para entender y sanar esas situaciones; ya sean de pareja, trabajo o cualquier otra faceta de nuestra vida que se repiten sin remedio, que no entendemos el porqué, pero que nos impiden llevar una vida plena y feliz (Terapia Regresiva).