La Navidad es un tiempo de “magia” que nos conecta emocionalmente a toda la humanidad, pero de forma especial con nuestros seres queridos y trae a nuestros corazones la necesidad de recordar a los que ya no están….Por eso en esta época el amor pesa más que el oro.

Todo nos habla de emociones…algunas son muy agradables ya que abren nuestro corazón y expresamos con abrazos y buenos deseos, pero hay otras que nos producen un especial malestar sobre todo si es por ausencia de un ser querido, por un duelo a medias o mal gestionado.

También hay esas que nos hacen sentir aversión hacia alguien, incluso a veces resulta ser alguien muy cercano, que cada año vuelve porque no lo hemos resuelto o porque sencillamente nos hemos distanciado y ahora toca reencontrarse. Emociones, emociones…vibraciones hermosas cuando son altas y densas cuando son bajas…

¿Cómo podemos gestionarlas para no tener la sensación de vivir en una montaña rusa?

Muy sencillo: desde la comprensión.

Déjate ayudar por nuestras terapias ya sea con la hipnosis buscando comprensión y solución en tu inconsciente que es donde realmente se alojan nuestras sombras o con terapia regresiva que permite ir al origen de la situación de nos causa problemas.

En cualquier caso la solución está dentro de uno mismo, no la busquemos fuera. Nadie más que uno mismo tiene la información que necesitamos para resolver nuestros problemas, porque ese poder es solo nuestro.

Tu futuro más fiable eres tú mismo y recuerda que el egoísmo hace que la Navidad sea una carga mientras que el amor hace que sea una delicia; por eso el mejor adorno de Navidad es una gran sonrisa.

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